Como una interesante instancia para compartir las experiencias en el camino de la transferencia de desarrollos tecnológicos relacionados con cepas probióticas, en distintos países, se realizó el Simposio llamado “Probióticos en la Sociedad: una mirada integradora y nuevas perspectivas de aplicaciones biotecnológicas” este 19 de enero de 2017 en las dependencias de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UdeC.
El Simposio, formó parte del curso “Probióticos: aspectos microbiológicos, inmunológicos y biotecnológicos” que se impartió en la Escuela de Verano UdeC 2017 por coordinación de la Dra. Apolinaria García, y estuvo organizado por nuestra Plataforma Innbio. Nelson Rojas, nuestro Director Ejecutivo, fue el encargado de dar las palabras de bienvenida donde aprovechó de comentar sobre la gran calidad y cantidad de proyectos de investigación de nuestra Universidad que buscan ser transferidos hacia la sociedad.
“En esta jornada podremos escuchar las líneas de investigación que actualmente se desarrollan en laboratorios de distintas Facultades de nuestra Universidad y también conoceremos experiencias exitosas en la transferencia de estos avances, generando beneficios concretos en la población, específicamente los impulsados por los científicos del Centro de Referencia para Lactobacilos, CERELA, de la Provincia Argentina de Tucumán” explicó Rojas.
La actividad se dividió en dos secciones: Una de exposiciones y otra destinada al debate en una mesa de discusión. Del Laboratorio de Patogenicidad Bacteriana de la Facultad de Cs. Biológicas, por ejemplo, Cristián Gutiérrez y Marisela Espinoza explicaron sus avances en aplicaciones de cepas probióticas en salud humana, tanto como alimento como uso tópico. Por su parte, Sandra Quilodrán, investigadora de la Facultad de Cs. Veterinarias y que trabaja con el apoyo de Innbio, comentó la relevancia de incentivar el uso de probióticos en la industria ganadera, para – entre otros beneficios – terminar con el actual uso no terapéutico de antibióticos. Recordemos que en dicha industria es habitual usar antibióticos para promover el crecimiento de los animales.
“De esta forma, podríamos acoger el llamado de la Organización Mundial de la Salud, OMS, ante la resistencia a los antibióticos que es hoy una de las mayores amenazas para nuestra salud,” agregó la Dra. Quilodrán.
Luego fue el turno de la exposición de Julio Villena, investigador del Laboratorio de Inmunobiotecnología del CERELA, quien explicó el largo camino recorrido para lograr avanzar desde los laboratorios hasta la comunidad, con el desarrollo tecnológico: Yogurito.
“Yogurito” es un alimento lácteo fermentado que contiene el probiótico Lactobacillus rhamnosus CRL 1505 y que fue desarrollado gracias a la alianza entre el CERELA y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina, CONICET. Villena explicó que luego de demostrar su efectividad, gracias a la realización de estudios clínicos, se comprobaron diversos beneficios para la salud de los y las niños/as. Por ejemplo, se demostró una disminución de infecciones en las vías aéreas, una menor frecuencia de diarreas e, incluso, se vio una menor necesidad de uso de antibióticos.
“Lo llamamos el primer probiótico social y por el momento no se encuentra en el mercado pues su distribución es gratuita, gracias a la implementación de una política pública que distribuye este alimento en las escuelas del país. Además, el CONICET, incentivó la producción local al incluir a la pequeña y mediana empresa de la Provincia de Tucumán en la cadena de producción de este alimento funcional” agregó el Dr. Villena.
Por lo tanto, este desarrollo tecnológico es el resultado de un trabajo intersectorial en el que participan los Ministerios de Desarrollo Social, Educación, Salud (Gobierno de Tucumán), y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Y esta coordinación y vinculación entre ciencia, empresa y gobierno, es la que permite que los beneficios lleguen efectivamente a los y las niños/as.
Mesa de discusión: Experiencias en desarrollo de productos probióticos
La mesa de discusión estuvo compuesta por: Julio Villena, investigador de CERELA; Marisela González, investigadora del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco en México, CIATEJ, Humberto Bernasconi, Encargado Unidad I+D de Laboratorio Pasteur y María Loreto Ormeño fundadora de Wellness Technologies.
La Dra. González calificó positivamente la actividad pues es una excelente oportunidad que tienen los estudiantes para conocer más sobre la realidad de la vinculación con las empresas. El CIATEJ, donde trabaja es un Centro Público de Investigación perteneciente a la red de centros de desarrollo e innovación tecnológica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) de México.
“Las empresas acuden a nosotros por distintos servicios científicos que ofrecemos. Yo estoy focalizada en el uso de un sistema que desarrollamos en el Centro, que es un simulador del tracto digestivo humano. Ésta, que es una herramienta biotecnológica, es muy relevante para aplicaciones prácticas pues podemos evaluar todo el proceso de digestión y de interacción de ingredientes o alimentos, como puede ser una cepa probiótica, por ejemplo,” explicó la Dra.
Otro de los temas que se discutieron en la ocasión, fue la necesidad de trabajar en las confianzas entre academia y empresa. Las empresas deben comprender que acercarse a la universidad generará reducciones de costos y/o beneficios en el futuro, pues los tiempos de las investigaciones pueden ser más lentos, pero eso es sinónimo de rigurosidad científica y resultados comprobados y validados.
Finalmente, para los y las estudiantes que participaron del debate, también fue interesante conocer cómo sacar mejor provecho de las prácticas profesionales en la industria. Los especialistas les comentaron que cada empresa, cada grupo humano, es diferente y que por lo tanto las experiencias pueden ser muy diferentes. Sin embargo – aconsejaron – si el contexto donde estén realizando sus prácticas no es el ideal pues, por ejemplo, no consideran sugerencias en el mejoramiento de los procesos, no desechen la oportunidad de aprender. Esta también es una instancia donde podrán evaluar cómo mejorar algún procedimiento en otro lugar de trabajo, o conocer más a fondo sobre las regulaciones que se relacionan con dichas modificaciones.
Fuente: Bárbara Morales, Unidad de Comunicaciones INNBIO
Nota publicada en INNBIO


