Académico FCB expone en congreso de Seguridad Industrial y Salud Ocupacional en Bolivia

El académico del Departamento de Ergonomía, Jorge Espinoza, expuso en el Tercer Congreso Internacional de Seguridad Industrial y Salud Ocupacional (SISO) “Seguridad es Productividad” de la Universidad Mayor San Andrés (UMSA), que se llevó a cabo en modalidad remota. Expositores de distintas naciones latinoamericanas participaron en la instancia.

El programa SISO es el encargado de la gestión de seguridad Industrial y salud ocupacional en Bolivia, símil a la tarea realizada por los prevencionistas y las mutualidades en Chile, que en nuestra universidad es una labor abordada por ACHS y la Unidad Seguridad y Salud Ocupacional UdeC. Es en este contexto que el profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, Jorge Espinoza, presentó el tema “Ergonomía e higiene, aspectos comunes y diferencias” en congreso organizado por UMSA. En dicha instancia, el académico abordó la ergonomía relacionada con la higiene industrial, y los puntos donde estas dos disciplinas se encuentran, como también sus diferencias.

“Nuestra mirada es que —si bien utilizamos los mismos instrumentos para medir los agentes ambientales como ruido, iluminación, calor entre otros agentes—, la diferencia se genera en la forma de analizar información, desde el punto de vista de lo que es la higiene industrial, se trata de lograr que las empresas cumplan las indicaciones normativas de cada país, los niveles mínimos, máximos permitidos y los diferentes estándares. En cambio, en ergonomía, si bien nos preocupamos del cumplimiento de normativas, tratamos de avanzar un poco más allá, orientando nuestros esfuerzos hacia el bienestar y el confort del trabajador. Un nivel de ruido que no produce daño auditivo puede generar incomodidad y desconcentración en tareas que son de mayor exigencia mental. El ruido de fondo producido por los extractores, sistemas de ventilación o aire acondicionado, por ejemplo”, explicó Espinoza.

“Desde el punto de vista ergonómico también nos preocupa ver que el nivel mínimo de iluminación que exige la ley, de acuerdo con el requerimiento visual, es un valor que no discrimina por ejemplo la edad, por lo que para una persona de 18 años o una de 70 el nivel es el mismo. De la misma forma no se considera si el trabajador tiene alguna discapacidad visual. Eso fue un poco lo que quise levantar, desde la ergonomía, en sus acuerdos y diferencias con la seguridad industrial”, comentó el académico.

Frente a su participación, además, finalizó mostrando las aristas vistas que podrían ser aplicables en la Universidad de Concepción: “Hubo algunas cosas que se podrían trabajar o avanzar, desde el punto de vista de la Universidad Mayor San Andrés. Me gustaría generar simuladores de ambientes de trabajo como los que tienen allá, para hacer investigación. Estamos viendo el apoyo y colaboración con la universidad”. La actividad contó con la participación de expositores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Perú, Uruguay y Bolivia.