Académico FCB realiza cierre de proyecto que busca reducir el uso de antibióticos en la industria salmonera

En el auditorio de la Dra. Hilda Cid, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, se marcó el hito de cierre del proyecto IT23I0049 «Validación y escalamiento de un alimento funcional en base a péptidos microencapsulados con propiedad inmunoestimulante en salmón del Atlántico», iniciativa liderada por el Dr. Emilio Lamazares, académico del Departamento de Fisiopatología.

La actividad tuvo como objetivo socializar los principales resultados de este proyecto, que aborda la alta incidencia de enfermedades infecciosas en los sistemas de cultivo de salmón y, en consecuencia, el elevado uso de antibióticos para controlarlas.

Proyecto aborda impacto de enfermedades infecciosas en la salmonicultura nacional

Chile es el segundo productor mundial de salmón, una industria que genera ingresos importantes para el país. Sin embargo, las enfermedades infecciosas derivadas de los sistemas de cría generan pérdidas superiores a US$20 millones anuales.

Para combatirlas, el sector ha dependido históricamente del uso masivo de antibióticos, hasta el punto de consumir aproximadamente 400 toneladas al año. Esta situación genera consecuencias negativas para los ecosistemas marinos. Entre los efectos más preocupantes destacan la generación de microorganismos resistentes, el surgimiento de cepas bacterianas más agresivas y la contaminación de los sedimentos cercanos a las zonas de cultivo.

Con el propósito de abordar este desafío, el Dr. Emilio Lamazares lideró el proyecto FONDEF IT23I0049. Su propuesta consiste en generar un aditivo funcional basado en péptidos antimicrobianos derivados del propio salmón, con propiedades tanto antimicrobianas como inmunoestimuladoras.

Este aditivo se incorpora directamente al alimento de los peces, específicamente durante el aceitado del pellet, lo que facilita su integración en el proceso productivo. Para garantizar su efectividad, los péptidos son sometidos a un proceso de microencapsulación que los protege del ambiente gástrico y permite su liberación en el intestino del pez.

Una vez absorbidos, los péptidos desencadenan una respuesta inmune tanto a nivel intestinal como a nivel sistémico, manteniendo a los peces en un estado de alerta inmunológica. Su uso como tratamiento profiláctico cíclico reduciría la susceptibilidad a infecciones y, con ello, la necesidad de recurrir a antibióticos durante los ciclos de cultivo.

De la investigación a la industria

El proyecto demostró la inocuidad y la eficacia del alimento funcional en ensayos de desafío contra Piscirickettsia salmonis, uno de los patógenos más relevantes para la industria salmonera nacional. Estas pruebas se realizaron en condiciones controladas, lo que permitió validar tanto la seguridad del producto como su capacidad de protección frente a salmónidos.

El equipo cuenta, además, con una patente nacional otorgada desde el año 2023 que protege el aditivo, su fórmula microencapsulada y sus aplicaciones como alimento funcional. Las empresas asociadas al proyecto tienen previsto registrarlo ante SERNAPESCA y el SAG para avanzar hacia su comercialización, consolidando la transferencia tecnológica desde la academia hacia la industria salmonera chilena.

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