Comunicar ciencia: un desafío permanente

A pesar de que llevamos más de un año aprendiendo a disminuir la distancia del teletrabajo con colegas y alumnos, nos seguimos preguntando cómo vincularnos con nuestro medio, considerando que detrás de cada pantalla hay personas e intereses particulares que necesitamos escuchar y conocer para establecer una comunicación efectiva.

De esta manera, el Festival de la Ciencia —organizado por el Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile— se transforma nuevamente en un escenario anhelado y clave para cumplir con el objetivo de llegar a la sociedad con el conocimiento y experiencias adquiridas en nuestros laboratorios por investigadores y estudiantes. Octubre, mes de la ciencia, nos invita a ser parte de este encuentro, pero al mismo tiempo a preguntarnos ¿qué significa comunicar públicamente la ciencia?

En Chile, durante los últimos años, hemos visto un incremento en el número de actividades de comunicación pública de la ciencia y al mismo tiempo el interés de investigadores y alumnos por comunicar el conocimiento científico. Esto incrementa las interrogantes de fondo: ¿Por qué comunicamos nuestro quehacer? ¿Qué vamos a comunicar? ¿De qué manera comunicaremos? Y ¿A quién comunicaremos? En estas preguntas podemos buscar orientación y de esta manera tener el mejor impacto en la sociedad y en las personas con las cuales nos comunicamos.

La comunidad científica debe reconocer y establecer qué desea comunicar, en este punto podríamos encontrar dos grandes temáticas de interés: comunicación de contenidos científicos o la promoción del pensamiento crítico. Al mismo tiempo, para que exista una comunicación bidireccional y horizontal debemos estar dispuestos a considerar que nuestro público también es poseedor de un conocimiento que, científico o no, es parte de su historia desde la cual ven y construyen el mundo. En este punto nuestras motivaciones por comunicarnos deben ser a construir nuevos relatos en conjunto y no imponer nuestros conocimientos solamente por el hecho de estar respaldados por una evidencia y comunidad científica.

Así, podemos comenzar a reconocer a nuestro público, encontrarlos detrás de una pantalla y a considerarlos como “un otro”. Este público ya no es un público sin opinión y sin intereses, por lo que podríamos preguntarnos: ¿Cuántos años tienen?, ¿de qué ciudades son?, ¿cuáles son sus gustos preferidos?, ¿cuáles son sus intereses al momento de asistir a una actividad científica? De esta manera el diálogo se enriquece, nos escuchan y escuchamos.

Cabe preguntarnos cómo podemos lograr este tipo de comunicación cuando nuestra actividad es realizada durante un par de horas y en una fecha específica del año. Este desafío, que se nos presenta a diario y se incrementa durante octubre, nos llevará como comunidad científica a considerar nuevas herramientas en nuestra formación y desempeño laboral, a considerar que las actividades de comunicación deben ser preparadas cuidadosamente y analizando previamente discursos, públicos, lenguaje, etc., ya que no se trata de la repetición de una clase a un público nuevo.

Como comunidad FCB, debemos estar conscientes de este desafío y afrontarlo con la altura de mira que lo amerita, considerando que tenemos tiempo para la preparación de nuestras actividades, charlas y talleres rumbo a la nueva organización del Festival de las Ciencias 2021.

Dra. Raquel Montesino

Directora de Extensión y Vinculación con el Medio FCB