En el marco del desarrollo del Diplomado en Ergonomía de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, durante el mes de marzo se llevaron a cabo las actividades presenciales correspondientes a la etapa práctica del programa.
Esta instancia marca la fase final del proceso formativo para quienes iniciaron el diplomado en mayo de 2025, permitiendo a las y los estudiantes reforzar y aplicar los conocimientos teóricos revisados durante el año.
Semana intensiva de aplicación de conocimientos
El director del diplomado, Jorge Espinoza Bustos, explicó que esta etapa contempló una semana intensiva de trabajo práctico, orientada a integrar contenidos clave de la disciplina.
“Estas actividades corresponden a una semana intensiva de actividades prácticas para reforzar todo el aspecto teórico que se vio durante el año. Estamos dando énfasis a temas como fisiología del trabajo, normativa vigente, manejo del manual de carga, trabajo repetitivo, factores ambientales y aspectos de psicología, incorporando además el enfoque de ergonomía participativa”, señaló.
En esta versión, un total de 54 estudiantes participaron en las jornadas presenciales, quienes fueron organizados en grupos para facilitar el trabajo práctico y el uso de equipamiento especializado del Departamento de Ergonomía.
Según detalló el académico, esta modalidad permite que las y los estudiantes sean protagonistas de su aprendizaje, desarrollando directamente las actividades experimentales y aplicadas.
“Buscamos que sean ellos quienes realicen los prácticos, que trabajen directamente con los instrumentos y desarrollen el análisis. Esto les permite comprender mejor cómo se obtienen los resultados y cómo aplicarlos posteriormente en su ejercicio profesional”, explicó.
En cuanto al perfil de la cohorte, predominan profesionales del área de la prevención de riesgos y la salud, como ingenieros en prevención, kinesiólogos y terapeutas ocupacionales.
Finalmente, el director destacó la valoración positiva que las y los estudiantes hacen de esta etapa práctica.
“Es una semana exigente e intensa, pero muy valorada por los estudiantes. Les permite vincularse directamente, trabajar en equipo y llevar los contenidos a situaciones reales, lo que fortalece su proceso de aprendizaje”, concluyó.