Comprender el sistema inmune: la clave para el desarrollo de tratamientos y vacunas contra la Covid-19

  • La investigación de la Dra. María Inés Barría busca
    estudiar la inmunidad de pacientes infectados por el virus
    SARS-CoV-2 a lo largo de la enfermedad, lo que
    proporcionará datos claves sobre el tipo de respuesta y su
    duración.

A casi un año desde que en la ciudad China de Wuhan se identificara
por primera vez la COVID-19 y a cerca de 8 meses de que la OMS declarara a
esta patología como una pandemia, el virus SARS-CoV-2 sigue sumando
nuevas sintomatologías e inesperadas co-morbilidades en los pacientes, que
aún generan desconcierto en el mundo científico.
Para resolver estas interrogantes, cientos de investigadores nacionales
se sumaron a la cruzada de tratar de descifrar a este virus y encontrar
prontamente un tratamiento o una vacuna. Para esta tarea, el Ministerio de
Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MCTCI) de Chile aportó
recursos a través del Fondo de Investigación Científica Covid-19, concurso que
adjudicó 63 proyectos en todo el país.
Una de estas iniciativas es desarrollada desde la Facultad de Ciencias
Biológicas por la destacada investigadora Dra. María Inés Barría, académica de
esta institución e investigadora del Centro de Biotecnología de la UdeC. La
investigación, denominada “Estudio longitudinal de la respuesta inmune
durante la infección por SARS-CoV-2 y su etapa de convalecencia”, indaga
sobre biología fundamental de la respuesta inmune contra el virus, para lo cual

realiza un seguimiento del perfil inmune de los individuos desde la etapa aguda
de la enfermedad hasta su recuperación.
Se trata de una propuesta en la que participan profesionales de las
universidades de Concepción y Austral, en coordinación con los hospitales
regionales de Concepción, Talca, Chillán, Temuco, Osorno, Puerto Montt y
Valdivia, siendo un ejemplo de descentralización.
“Lo que estamos buscando es descifrar la biología fundamental de esta
infección, es decir, queremos conocer la historia natural de la enfermedad y
poder determinar los aspectos inmunológicos”, planteó la científica. La
relevancia de este tipo de investigación radica en que “esta información es
clave para conocer la evolución de la inmunidad de una persona frente a esta
infección y para tener parámetros bases que nos sirvan, por ejemplo, para
generar nuevos tratamientos o para saber qué se debe medir para determinar
la eficacia de las vacunas”, detalló.
Una de las interrogantes que podría aclarar esta investigación, es sobre
la extensión de la inmunidad que logra el paciente tras haber superado la
patología. En este sentido, la Dra. Barría explicó que a través de este estudio
longitudinal se podrá obtener información que “ayudará a comprender y a
determinar la duración de la inmunidad tanto a nivel de inmunidad humoral
como celular. Esto es, por ejemplo, determinar si el paciente desarrolló
anticuerpos, cuánto se demoró en desarrollarlos y por cuánto tiempo mantuvo
esta respuesta”, expuso.
Avances en la investigación
Pese a que los confinamientos en distintas ciudades han hecho mucho
más complejo el desarrollo de diversas investigaciones, los científicos trabajan
a toda maquina para recopilar la mayor cantidad de datos posible. “Uno de los
hitos necesarios para iniciar el trabajo con los hospitales que participan en el
proyecto, es contar con toda la certificación y aprobación de los comités de
ética de los distintos Servicios de Salud. Eso lo logramos y nos ha permitido
comenzar con la investigación”, indicó la Dra. María Inés Barría.

Debido a su carácter longitudinal, este estudio requiere incorporar a los
pacientes afectados por COVID-19 dentro de los primeros días tras el inicio de
los síntomas. “Para ser parte del estudio, lo más importante es que las
personas deben accedan de forma informada y voluntaria. Ahí es muy clave el
trabajo colaborativo que realiza todo el equipo del hospital, porque ellos deben
captar a las personas que potencialmente podrían participar en esta cohorte de
estudio”, señaló Barría.
Una vez reclutados los pacientes, se agrupan de acuerdo con la
manifestación asintomática, leve, moderada, severa o crítica de la enfermedad.
“Eso también es un gran trabajo que realiza el personal médico, son ellos
quienes recopilan signos y síntomas de la evolución de cada paciente”.
Para completar el estudio, se requiere realizar un seguimiento posterior
a la recuperación del paciente, “cada cierto tiempo se le irán tomando muestras
para su análisis. La última toma de muestra se va a realizar entre 9 y 12 meses
tras el alta médica”, puntualizó la investigadora.
Datos locales
Si bien cada día es posible encontrar nueva información sobre estudios
inmunológicos alrededor de todo el mundo, es fundamental contar con datos
específicos que consideren las características particulares de la población
chilena. “Cualquier manifestación de una enfermedad involucra distintos
factores, uno de ellos es el virus propiamente tal. Pero también influye el medio
ambiente, el estado inmunitario de la persona y su genética”, indicó la Dra.
Barría.
En este sentido, comentó que “es importante tener información local
para saber si estamos respondiendo de la misma forma que otras poblaciones”.
Puntualizó que “Chile es un país diverso, por ello es importante conocer qué
está ocurriendo con nuestro sistema inmune y cómo respondemos a la
infección”, concluyó.