Desarrollar anticuerpos con mejor especificidad, el desafío de un grupo multidisciplinario de científicos

Desde el laboratorio de Biotecnología y Biofármacos de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, el académico del Departamento de Fisiopatología, Jorge Toledo, participará como colaborador del proyecto liderado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso: «Diseño y producción de anticuerpos monoclonales recombinantes completamente humanos a través de un enfoque multidisciplinario basado en el desarrollo de estrategias optimizadas”.

La investigación también contará con la colaboración de académicos de la Universidad de Chile y recientemente se adjudicó 450 millones de pesos, a través del Concurso Anillos de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencias, el cual busca fortalecer el desarrollo de las ciencias y tecnología, junto con la formación de capital humano mediante el financiamiento de proyectos de investigación basados en un trabajo colaborativo y multidisciplinario.

“Este proyecto se genera en base de la colaboración establecida desde hace varios años, sobre todo con el grupo de la doctora Claudia Altamirano de la PUC de Valparaíso, junto con el profesor Julio Ríos, la doctora María Carmen Molina y también la doctora Marcela Hermoso de la Universidad de Chile”, relata Toledo, también director del departamento de Fisiopatología de la Facultad de Ciencias Biológicas.

La directora de Investigación de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UdeC manifestó que se trata de “una gran oportunidad de colaboración científica y un reconocimiento a nivel nacional del trabajo que realizan investigadores del Laboratorio de Biotecnología y Biofármacos de la FCB, los cuales fueron invitados a participar de esta postulación basados en sus antecedentes curriculares y ‘expertise’”.

La investigación, que se extenderá durante 3 años y aunará esfuerzos y metodologías de los investigadores tiene por objetivo “desarrollar plataformas de diseño y producción de anticuerpos monoclonales de forma optimizada. Son anticuerpos de uso terapéutico y en este caso recombinantes porque se identifica la secuencia del anticuerpo y se generan de manera artificial. Eso significa que vamos a tener mejores anticuerpos y una metodología optimizada para generarlos”, explica el académico.

“Los anticuerpos se producen en cultivos artificiales de tejidos de mamíferos porque son moléculas complejas, son proteínas que tienen cuatro cadenas que se tienen que asociar de forma específica, y además mantener una estructura molecular que garantice la interacción precisa con el antígeno de interés”, añade.

Sobre el impacto y la aplicación de estos anticuerpos monoclonales, que son utilizados para el tratamiento de cáncer u otras enfermedades, el investigador detalla: “los anticuerpos monoclonales se utilizan para el tratamiento de inmunoterapia, por ejemplo, en el cáncer de mama, colorrectal y pulmonar, y también en otras afecciones inflamatorias como la enfermedad de Crohn.  La idea es poder desarrollar anticuerpos con mejor especificidad, con un mejor funcionamiento terapéutico y que podamos aunar esfuerzos para poder hacerlo más eficiente en su producción, poder llegar finalmente a los pacientes que tengan este tipo de enfermedades y desarrollar tecnología para el país”.