La Universidad de Concepción fue la sede del cónclave anual de la Sociedad de Farmacología de Chile, que reunió a más de 200 especialistas en la materia, quienes abordaron desde temáticas de ciencia básica, hasta aplicaciones clínicas y nuevas líneas de investigación. La contingencia social también fue un tema de discusión.
“Esta es también una oportunidad para pensar en el problema que significa que no todas las personas reciban los beneficios de la ciencia que hacemos”, expuso Jorge Fuentealba, director del Departamento de Farmacología de la FCB y presidente de la Sociedad de Farmacología de Chile, durante el cierre del XLI Congreso que este organismo desarrolló recientemente en la Universidad de Concepción.En medio del agitado contexto social que se vive en el país, el académico insistió en que “debemos analizar de qué forma logramos que nuestra generación de conocimientos beneficie más a la población, especialmente a quienes más lo necesitan”.
El planteamiento lo realizó a los cerca de 200 académicos y estudiantes de todo Chile y el extranjero, quienes durante una semana se dedicaron a abordar diversas temáticas ligadas al estudio de esta materia.El académico argumentó que “debemos profundizar nuestro compromiso social de hacer ciencia de alto nivel para que impacte positivamente en los problemas que realmente afectan a nuestra población y a la población mundial, como es encontrar nuevas alternativas terapéuticas en enfermedades de alta incidencia, como la Enfermedad de Alzheimer y otras neurodegeneraciones; o la promoción de una política de bioequivalentes que permita un acceso más equitativo a los medicamentos”.
Fuentealba puntualizó que “desde el punto de vista social nos urge resolverlas porque estamos convocados como científicos a generar respuestas en este sentido”Sobre la decisión de continuar con la realización del evento científico en medio del contexto social, el ex presidente y actual tesorero de Sofarchi y académico de la Universidad de Valparaíso, doctor Ramón Sotomayor, indicó que “decidimos realizar el Congreso por la valoración nacional e internacional que genera esta actividad y por los compromisos con los destacados conferencistas que estaban confirmados con mucha anticipación”.El investigador destacó que, a pesar de ello, se logró desarrollar sin problemas una semana de actividades que contó con un programa con cinco conferencias plenarias, nueve simposios, un mini simposio y diversas comunicaciones orales.
«Esto nos vuelve, nuevamente, uno de los congresos de sociedades científicas más prestigiosos del país, así es que esperamos colaborar con la ciencia y con la realidad nacional desde nuestra área de expertice”.
En la misma línea, el secretario de la Sofarchi, Claudio Coddou, académico de la Universidad Católica del Norte, planteó que “fue un orgullo muy grande poder haber logrado realizar de una manera tan exitosa este Congreso. Fue muy poca la gente que se bajó y ese entusiasmo fue el que nos hizo seguir adelante”. Destacó, también, la variedad de temas debatidos, “se abordaron desde ciencia básica hasta la aplicación clínica, pasando por nuevas terapias e investigaciones muy innovadoras que son la punta de lanza en investigación internacional”.Destacados invitadosEntre los conferencistas internacionales invitados al evento, se encontraba Sir Salvador Moncada, médico hondureño radicado en Londres quien fue nombrado caballero por la Reina Isabel II en 2010 por sus aportes a la ciencia, los cuales los llevaron a ser, incluso, candidato al Premio Nobel de Medicina en 1998.“Conozco a la Sociedad de Farmacología de Chile desde su fundación, era amigo y conocido de renombrados exponentes de la farmacología chilena, como el doctor Croxatto y el doctor Mardones”.
El científico, reconocido internacionalmente por sus investigaciones sobre la síntesis, acciones y degradación del óxido nítrico; destacó que “Chile tiene una tradición muy importante y muy significativa en farmacología y en ciencia fisiológica y creo que el hecho de que haya una Sociedad de Farmacología pujante no es sorprendente, sino que es parte de lo que se espera naturalmente en un país que ha tenido ciencia de primer nivel”.
Otro de los conferencistas principales fue el doctor Antonio García, Licenciado y doctor en Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, catedrático emérito de la Universidad Autónoma de Madrid, actual presidente del Instituto – Fundación Teófilo Hernando y Jefe del Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid).“Chile tiene buena ciencia, pero la masa crítica es pequeña en proporción, lógicamente, a los habitantes que tiene”, comentó.
El investigador enfatizó en la necesidad de que el Estado amplíe el desarrollo de la ciencia como forma de ampliar la cantidad de plazas para jóvenes científicos, “yo he conocido científicos excelentes tanto en Chile, como chilenos en el extranjero y, bueno, es una pena que se forme gente joven y que no tengan salida en su país, después de haber invertido tanto en su formación”.
Agregó que “un chileno que se va a continuar su formación en Estados Unidos o a Europa, el estado debería decir a este chileno le sigo la pista porque hemos invertido en él y queremos que revierta en Chile el dinero que hemos gastado en su formación. Esto que parece muy razonable, no se hace”.Entre otros invitados internacionales en el XLI Congreso de Sofarchi, también se contó con los destacados doctores Cecilia Bauzat (Argentina), Tim Gallagher (Reino Unido) y Ashley Bush (Australia).