La nueva infraestructura permitirá fortalecer la investigación sobre autoorganización durante el desarrollo embrionario y avanzar hacia la consolidación de una red de bioterios especializados en peces anuales en Chile, a cargo del Núcleo Milenio de Autoorganización y Mecánica de Tejidos, SELFO.
La segunda semana de julio comenzaron las obras de construcción del bioterio de killifish del Núcleo Milenio SELFO en la Universidad de Concepción, un hito que fortalecerá las capacidades experimentales del núcleo y ampliará la infraestructura científica disponible para el estudio de la autoorganización durante el desarrollo embrionario.
El nuevo espacio se suma al que SELFO mantiene, desde 2024, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y permitirá establecer nuevas colonias de Argolebias nigripinnis, el pez anual sudamericano que constituye el principal modelo biológico utilizado por este equipo para investigar cómo las células se organizan y generan tejidos y organismos durante las primeras etapas del desarrollo. Este modelo presenta características únicas que permiten estudiar fenómenos de autoorganización que en otros organismos permanecen ocultos.
Para la directora alterna de SELFO e investigadora de la Universidad de Concepción, Marcela Torrejón, «Este nuevo bioterio representa mucho más que una infraestructura, es resultado del crecimiento de una comunidad que se construye desde la colaboración. SELFO reúne distintas disciplinas para abordar preguntas complejas sobre el origen de la vida, y contar con esta infraestructura en la Universidad de Concepción es un hito importante, que nos permitirá fortalecer la capacidad experimental, tanto para investigación como para la formación de nuevos investigadores en un entorno de trabajo verdaderamente transdisciplinario.»
“También nos acerca a una visión de largo plazo: consolidar una red de laboratorios especializados que permita desarrollar investigación colaborativa en distintas sedes. El uso de peces anuales para estudiar el desarrollo embrionario es pionero en Chile y esta expansión permitirá potenciar esa capacidad científica”, explica el director del Núcleo Milenio SELFO, Miguel Concha.
La puesta en marcha del bioterio es fruto de meses de planificación y trabajo técnico, durante los cuales se diseñaron, probaron y optimizaron los sistemas que hoy comienzan a materializarse en la Universidad de Concepción. El proceso está a cargo de un equipo interdisciplinario encabezado por Piera Pepe, biotecnóloga marina y bioterista científica de SELFO, responsable del establecimiento y manejo de las colonias de peces del Núcleo.
«Un bioterio es mucho más que un lugar donde se mantienen organismos. Es la base que hace posible nuestra investigación, porque allí se genera el material biológico con el que trabajamos. Cada huevo y cada pez son el resultado de meses de cuidado, condiciones ambientales estrictamente controladas y un compromiso permanente con el bienestar animal. Este nuevo bioterio fortalecerá nuestra capacidad experimental y permitirá disponer de material biológico para los distintos proyectos del Núcleo», explica.
«Otro aspecto relevante es que estos sistemas fueron diseñados buscando soluciones de bajo costo. Esto demuestra que es posible desarrollar infraestructura científica de calidad sin que el costo sea una barrera, facilitando que más instituciones y más personas accedan a este tipo de herramientas y conocimientos», agrega.
El Argolebias nigripinnis es un pez anual adaptado a ambientes temporales que se secan durante parte del año. Gracias a esta estrategia evolutiva, sus embriones presentan procesos de autoorganización especialmente visibles, convirtiéndolo en un modelo único para comprender cómo las células interactúan para dar origen a tejidos y organismos complejos.
