Seminario aborda uso de hongos nativos chilenos para combatir bacterias resistentes a antibióticos

La posibilidad de encontrar una respuesta a las bacterias resistentes a los antibióticos fue el tema discutido en el mini seminario “Hongos nativos como fuente de antibióticos”, organizado por el Proyecto Fondef “Peptaram: Peptaiboles con propiedades antibacterianas contra bacterias patógenas humanas multiresistentes”.

En el encuentro expusieron Götz Palfner, del Laboratorio de Micología y Micorrizas del Departamento de Botánica y director del proyecto; Gerardo González, del laboratorio de Investigación en Agentes Antibacterianos (LIAA), del Departamento de Microbiología y subdirector del proyecto y Norbert Arnold, del Leibniz Institute de Alemania, investigador internacional invitado.

El profesor Palfner hizo un repaso por las especies nativas chilenas, específicamente de la zona centro sur. Señaló que el objeto de esta investigación es el Sepedonium, moho que ataca a especies de boletales, entre los cuales se encuentran los hongos Boletus Loyo y Boletus Loyita. El Sepedonium, una vez que ataca, defiende a su presa, impidiendo que la colonicen otros organismos. Esta propiedad es la que llamó la atención de los investigadores, quienes se preguntaron qué características de este moho repelen a los demás organismos. Luego fue el turno de Arnold, quien mostró cómo es posible cultivar y sintetizar los peptaiboles del Sepedonium, los que tienen propiedades antifúngicas y antibacteriales.

El seminario cerró con la exposición del profesor González, quien hizo hincapié en la importancia de desarrollar nuevos antibióticos, ante la emergencia de bacterias panresistentes, es decir, que no pueden ser eliminadas con los compuestos que hoy existen. Estas bacterias atacan preferentemente en hospitales, y causan del orden de 700 mil muertes anuales en el mundo. Según proyecciones de estudios internacionales, podrían llegar a causar 10 millones de muertes al 2025. Por lo mismo, “este tipo de investigaciones son relevantes, puesto que en los últimos 30 años no se han creado nuevos antibióticos”, explicó.

Respecto a la existencia de bacterias resistentes a los antibióticos, González señaló que “el mayor uso de estos favorece la aparición de las bacterias, por lo que el llamado es a hacer un uso prudente”. Sin embargo, aclaró, los antibióticos no solo están presentes en forma de medicamentos de uso humano, sino también en lugares como la industria alimentaria.

En este proyecto Fondef también participa como institución asociada la Universidad Católica de Temuco, a través de la investigadora Angélica Casanova, del Núcleo de Investigación Ambiental.

Fuente: Panorama UdeC